
¿Qué son las hernias?
Las hernias son una condición común que ocurre cuando una parte del tejido, órgano o contenido abdominal se proyecta a través de una debilidad en un músculo o la pared abdominal. Esto puede producir un bulto y, a menudo, dolor y molestias.
Esta condición puede afectar a personas de todas las edades y sexos, pero es más común entre los hombres de más de 40 años.
Algunas de las principales causas para desarrollar una hernia son:
Aumento de la presión abdominal, provocado por un exceso de líquido en el abdomen, embarazo, tos crónica, levantamiento de objetos pesados o estreñimiento crónico.
Lesión: Una lesión abdominal puede debilitar la capa muscular que rodea la abertura del abdomen.
Factores hereditarios: Algunas personas tienen una predisposición genética a la debilidad de los tejidos abdominales.
Envejecimiento: El envejecimiento puede debilitar los tejidos abdominales, lo que aumenta el riesgo de desarrollar una hernia.
Cirugía abdominal: Una cirugía abdominal puede debilitar los tejidos abdominales, lo que aumenta el riesgo de desarrollar una hernia.

Existen muchos tipos de hernias y cada una de ellas se clasifica según la ubicación del punto débil. Las hernias más comunes son la hernia inguinal, la hernia umbilical, la hernia crural y la hernia hiatal. Los síntomas de una hernia incluyen un bulto en el área afectada, dolor, sensibilidad, molestias al levantar objetos pesados, tos, estreñimiento, dificultad para orinar y un aumento del dolor al agacharse, estirarse o acostarse.
Si una hernia se vuelve demasiado grande, puede bloquear el paso de los alimentos o el contenido intestinal, lo que puede ser una emergencia médica. Debido a que la única cura para una hernia es la cirugía, es importante buscar tratamiento rápidamente para evitar complicaciones, por ejemplo dolor abdominal o en la ingle, sangrado, inflamación, infección, estrangulación intestinal, íleo paralítico y necrosis de tejidos.
La estrangulación intestinal es la complicación más grave, ya que afecta la circulación de la sangre hacia el intestino, lo que puede llevar a una necrosis y una sección del intestino. La cirugía para reparar la hernia es la única opción para tratarla, y algunos pacientes pueden necesitar una cirugía de emergencia si la hernia se estrangula.
La cirugía puede realizarse de manera abierta o laparoscópica, dependiendo del tipo de hernia y de los factores específicos del paciente. Es importante que todos los pacientes con hernias reciban el tratamiento adecuado y el seguimiento necesario. Los pacientes deben evitar el sobreesfuerzo, levantar objetos pesados y el uso excesivo de tabaco o alcohol. También es importante seguir una dieta saludable y hacer ejercicio regularmente para ayudar a prevenir y tratar las hernias.
